Vehículos eléctricos : Europa entra en pánico ante miles de millones chinos invertidos en Marruecos

Jérôme
Vehículos eléctricos : Europa entra en pánico ante miles de millones chinos invertidos en Marruecos

Los capitales masivos inyectados por industriales asiáticos en la industria automotriz marroquí alarman a Bruselas. La Unión Europea teme que el reino sirva como puerta de entrada para inundar su mercado con vehículos eléctricos subvencionados.

En las colinas cercanas al estrecho de Gibraltar, la ciudad Tanger Tech ve florecer las fábricas de equipistas. Especialistas en sistemas de frenado como APG o componentes de baterías como BTR se instalan masivamente allí. Más al sur, en Kenitra, el grupo Gotion High-tech construye una megafábrica valorada en 1.300 millones de dólares. Desde la pandemia, el imperio del Centro ha invertido casi seis mil millones de dólares en territorio marroquí.

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Este frenesí de inversiones desencadena la alarma en el Viejo Continente. Según reporta el Financial Times, los líderes europeos temen que Pekín busque eludir los aranceles del 45% recientemente impuestos a sus vehículos. Maroš Šefčovič, comisario europeo de comercio, ve en esto una maniobra destinada a descargar la sobreproducción industrial china a través de países asociados.

Ante estas preocupaciones, las autoridades marroquíes rechazan categóricamente cualquier idea de caballo de Troya. Exigen a las empresas extranjeras un estricto cumplimiento de las reglas de origen, imponiendo una verdadera transformación local de los productos antes de su exportación. El objetivo declarado por Rabat es alcanzar una capacidad de producción de medio millón de vehículos eléctricos, apoyándose en su vasta red de acuerdos de libre comercio.

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Para atraer a estos gigantes automotrices, el reino despliega sólidos argumentos comerciales, que van desde exenciones fiscales de cinco años hasta acceso a mano de obra asequible y energías verdes. Una dinámica que coloca a los legisladores europeos ante un verdadero rompecabezas, especialmente porque constructores occidentales históricos como Renault y Stellantis ya operan infraestructuras importantes en territorio marroquí.