Guerra en Irán, El Niño : Marruecos amenazado por un nuevo shock alimentario

Jalil
Guerra en Irán, El Niño : Marruecos amenazado por un nuevo shock alimentario

Las consecuencias del conflicto iraní, combinadas con el retorno del fenómeno climático El Niño, amenazan la seguridad alimentaria mundial. Dependiente de las importaciones, Marruecos figura entre los países más expuestos a esta disparada de precios de las materias primas agrícolas.

El mundo enfrenta un doble trastorno sin precedentes que fragiliza la producción agrícola. Por un lado, la guerra en Irán paraliza las exportaciones de gas y fertilizantes del Golfo, provocando una disparada de precios de estos insumos del 20 al 40 %. Por otro lado, el retorno del fenómeno meteorológico El Niño, sinónimo de sequías e inundaciones devastadoras, promete perturbar severamente las futuras cosechas mundiales de trigo o maíz.

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En este contexto mundial explosivo, numerosos países se encuentran en primera línea. Según un análisis geopolítico publicado por Lawfare, Marruecos forma parte de las naciones más vulnerables ante estos shocks en los precios de la alimentación debido a su fuerte dependencia de las importaciones. El reino es identificado como un verdadero « baluarte de estabilidad » regional, una posición estratégica que corre el riesgo de ser puesta a prueba por esta coyuntura.

Esta inseguridad alimentaria naciente reaviva efectivamente los temores de una desestabilización política a gran escala. Históricamente, los aumentos brutales de los precios de las materias primas constituyen una receta probada para desencadenar disturbios sociales, como las malas cosechas que en parte desencadenaron la Primavera Árabe. Los Estados importadores deben enfrentar estas amenazas mientras que los presupuestos de las grandes potencias destinados a la ayuda humanitaria están en fuerte caída.

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Para superar esta crisis a largo plazo, los responsables políticos están llamados a repensar sus modelos agrícolas. Se vuelve imperativo invertir en sistemas resistentes al clima, optimizar el uso de fertilizantes y alejarse de las energías fósiles frágiles. La acción climática se impone hoy como un « ingrediente indispensable para una seguridad mundial sostenible », con el fin de proteger a las poblaciones ante los shocks venideros.