Cómo las familias marroquíes acomodadas utilizan España como "internado gratuito

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Cómo las familias marroquíes acomodadas utilizan España como "internado gratuito

Adolescentes de familias acomodadas en Marruecos y Argelia son abandonados en España para aprovechar el sistema de bienestar social. Este fenómeno, conocido como "Menas-Erasmus", moviliza a las fuerzas del orden ante un fraude masivo.

Llegan con iPhone de última generación y ropa de marca. Lejos de huir de la miseria, estos adolescentes siguen un guión ensayado : presentarse en una comisaría declarando "soy un menor no acompañado... ayúdenme". Según El Mundo, estas familias, a menudo compuestas por empresarios o profesores universitarios, utilizan los servicios sociales españoles como un verdadero internado gratuito para sus hijos.

En Bladi.net : Un profesor marroquí abandona a sus hijos en España por su "futuro"

Las operaciones policiales, como "Zaugarria" en el País Vasco o "AME" en Cataluña, revelan la magnitud del sistema. En Tarragona, se han identificado 124 expedientes sospechosos, lo que representa un perjuicio de 1,58 millones de euros para la administración. En un caso emblemático, se detuvo a un maestro marroquí después de haber dejado deliberadamente a sus dos hijos en centros de San Sebastián, mientras realizaba visitas regulares desde Marruecos.

El objetivo de esta maniobra es obtener una educación gratuita, atención especializada y luego la residencia legal para facilitar una reagrupación familiar posterior. Para entrar en el territorio, los padres utilizan visados Schengen obtenidos gracias a su alta capacidad económica. "Hay casos de padres que esperan a sus hijos en hoteles o alojamientos tipo Airbnb", explican los investigadores.

En Bladi.net : España : la inquietante práctica de algunos padres marroquíes

El fenómeno se está extendiendo ahora a Madrid y Andalucía. En la capital, ya se han confirmado 67 falsos menores en el período 2025-2026, lo que ha dado lugar a denuncias por estafa agravada contra las familias que utilizan indebidamente los recursos públicos. Este fraude masivo desvía recursos cruciales destinados a los menores realmente vulnerables, convirtiendo los centros de acogida en "guarderías de lujo" para una élite extranjera.