Un gran grupo hotelero de lujo turco invierte en Marruecos

Sylvanus
Un gran grupo hotelero de lujo turco invierte en Marruecos

Marruecos está viendo cómo su oferta turística se transforma antes de la Copa del Mundo 2030, gracias a un vasto proyecto hotelero inédito liderado por el grupo turco Rixos y su socio marroquí, el grupo inmobiliario Alliances.

Tres hoteles de lujo "Luxury All-Inclusive" se construirán de manera integrada en Marruecos antes de 2029, con una inversión estimada en 260 millones de euros (aproximadamente 300 millones de dólares). Es el resultado de un acuerdo firmado en Casablanca entre el grupo marroquí Alliances y el grupo turco Rixos Hotels, un actor reconocido a nivel mundial por sus espectaculares, vibrantes e integrados destinos.

Uno de los hoteles, el más importante, se erigirá en una superficie de más de 26 hectáreas en Marrakech. Este primer resort Rixos contará con más de 400 habitaciones y 60 suites de lujo distribuidas en villas privadas, con un diseño que combina el refinamiento moderno y la identidad arquitectónica marroquí. El segundo hotel se construirá en Larache, el sitio balneario de Lixus, en una superficie de 7,5 hectáreas. El establecimiento hotelero contará con 400 habitaciones. Por el momento, el lugar de implantación del tercer resort aún no está determinado.

Este vasto proyecto hotelero debería generar 2.500 empleos directos y más de 3.000 indirectos durante las fases de construcción y explotación, al tiempo que dinamiza los sectores conexos como las obras públicas, la hotelería y los servicios turísticos. Permitirá reforzar la posición de Marruecos como un destino turístico de lujo líder en el norte de África, según está convencida la plataforma italiana Pambianco Hotellerie, precisando que los tres hoteles se construirán de manera integrada antes de 2029, en previsión de la Copa del Mundo 2030, que el reino coorganizará junto a España y Portugal.

A ojos de los expertos del sector turístico, la entrada del grupo Rixos en el mercado marroquí constituye una fuerte señal de confianza de los inversores extranjeros en la estabilidad económica del Reino y en su capacidad para atraer un turismo de lujo sostenible, que combina calidad y competitividad, según la misma fuente.