Los fabricantes de equipos franceses quieren excluir a Marruecos del mercado eléctrico europeo

Bladi
Los fabricantes de equipos franceses quieren excluir a Marruecos del mercado eléctrico europeo

Marruecos se encuentra en el centro de una ofensiva industrial liderada por los principales fabricantes de automóviles franceses ante la Comisión Europea. Valeo, Forvia y OPmobility exigen la imposición de un umbral del 75 % de contenido local para los vehículos eléctricos ensamblados en Europa, al tiempo que solicitan la exclusión de socios comerciales como Marruecos de este dispositivo protector.

En un comunicado conjunto publicado este lunes, los directivos de estas tres empresas exigen que todo fabricante que desee vender en la Unión Europea esté obligado a ensamblar localmente con componentes europeos. Esta propuesta tiene como objetivo establecer un proteccionismo asumido frente a la competencia de América del Norte y Asia, donde las industrias cuentan con un amplio apoyo de medidas específicas. El porcentaje del 75 % solicitado corresponde al nivel actual de componentes fabricados en el Viejo Continente para los vehículos de combustión interna.

Esta estrategia excluye deliberadamente a Marruecos y Turquía, lo que constituye un golpe directo a los modelos económicos de Renault y Stellantis. Estos fabricantes actualmente externalizan parte de su producción en estos países para optimizar sus costos de fabricación. Los fabricantes de equipos también desean un tratamiento diferenciado para las baterías, con el fin de evitar que esta tecnología concentre todos los esfuerzos en detrimento del resto del tejido industrial europeo.

Sin embargo, el sector sigue dividido sobre el camino a seguir. Mientras que Renault aboga por un umbral más flexible del 60 % que incluya a los vehículos de combustión interna, otros actores como Michelin temen que tales medidas puedan frenar la innovación. La decisión de Bruselas, esperada para el 29 de enero próximo, establecerá el porcentaje definitivo de contenido local y determinará la asignación de los bonos de compra nacionales, complementando así los aranceles aduaneros ya impuestos a los vehículos eléctricos chinos.