Acuerdo entre Marruecos y Francia sobre las transferencias de los MRE

Bladi
Acuerdo entre Marruecos y Francia sobre las transferencias de los MRE

Es una espada de Damocles que pesa sobre 130 mil millones de dirhams. La directiva europea que amenaza con asfixiar a las filiales bancarias marroquíes en el Viejo Continente entra en su fase crítica. Ante la urgencia, Abdellatif Jouahri juega la carta del pragmatismo : se ha cerrado un acuerdo « positivo » con Francia, pero sigue pendiente del visto bueno decisivo de la Comisión Europea para convertirse en el escudo de toda la diáspora.

El Wali de Bank Al-Maghrib muestra un optimismo prudente. En la reunión trimestral del Consejo celebrada este martes 16 de diciembre de 2025, Abdellatif Jouahri confirmó que las negociaciones con París han entrado en su fase final. « Por parte francesa, es positivo », aseguró. Francia, que concentra más del 30% de las transferencias de los MRE, actúa como un laboratorio diplomático para el Reino.

El reto ahora es convertir este acuerdo bilateral en jurisprudencia europea. El compromiso alcanzado con el Tesoro francés debe ser sometido a la Comisión Europea. Para Rabat, esta validación de Bruselas es la « llave maestra » indispensable : servirá de modelo para desbloquear las discusiones con otros países anfitriones de la diáspora, especialmente España, Italia, Bélgica y los Países Bajos.

Corre prisa. La directiva, publicada en junio de 2024, entrará en vigor el 1 de enero de 2026. Concebida inicialmente para gestionar las consecuencias del Brexit, corre el riesgo de prohibir a los bancos no europeos que presten servicios esenciales (cuentas, ahorros, transferencias) en territorio de la UE. Una ruptura que amenazaría directamente el canal financiero vital entre los marroquíes del mundo y su país de origen.

Ante este riesgo sistémico, Marruecos permanece alerta. Si la dinámica política es buena, Abdellatif Jouahri insiste en la « tecnicidad jurídica ». El Wali quiere bloquear cada término del acuerdo para evitar cualquier interpretación restrictiva por parte de los reguladores europeos en el futuro. Una vigilancia necesaria para asegurar un flujo financiero que debería alcanzar los 130 mil millones de dirhams para 2027.